Madonna era una cantante muy famosa. Ella tenía un concierto grande, pero tenía un problema más grande. Ella no tenía voz. No sabía que hacer. Ella pensaba y pensaba. No tenía ni una idea. Siguió pensando. Por fin tenía una idea buenísima.
Ella fue a un restaurante McDonald especial. En el McDonalds se vende voces. Madonna compró una voz. Pero había un problema. Ella recibió una voz de chico. ¡Oh no! Ella no era un chico, era una chica. No quería una voz de chico, quería una voz de chica. Este era un problema grandísimo. Ella pensaba y pensaba. Siguió pensando. Por fin tenía una idea.
Madonna se subió en una morsa y fue a Colorado. Estaba en la morsa tres horas. Cuando llegó a Colorado, ella fue a visitar a su amiga Brittney Spears. Le habló de su problema. Brittney tenía una idea fantástica. Ella tenía un amigo que tenía una voz de chica. El no quería una voz de chica porque él no era una chica. El era un chico, y quería una voz de chico.
Madonna y el amigo de Brittney Spears regresaron al McDonalds especial que se vende voces. Ellos cambiaron sus voces. Ahora todos están contentos.