Hace un minuto y dos segundos, había una bruja mala y fea. Ella tenía hambre, pero no tenía comida. A ella le gustaba mucho comer sus vecinos. Pero, tenía un problema. ¡No tenía vecinos!
Ella no tenía vecinos porque ya comió a todos hace muchos años. No sabía que hacer. Pensaba y pensaba. Por fin tenía un idea.
Ella compró una casa nueva. Ya tenía muchos vecinos. Visitó a un vecino y le agarró la mano y le tomó a su casa. Abrió el horno, porque quería meter a su vecino en el horno. Pero, el vecino no quería estar en el horno. A él no le gustaba el calor. Pero, sí le gustaba comer brujas. Por eso, él metió a la bruja en el horno. Ella era muy deliciosa.